No necesitas ser un padre o madre "perfecto". Necesitas recuperar la calma, entender qué hay detrás de los conflictos diarios y reconstruir la conexión con tu hijo o adolescente, sin culpa.
Mi enfoque permite a los padres expresarse con verdad sin herir, construyendo una relación más sana, respetuosa y segura. Integra la corporalidad, las emociones y, si lo deseas, tu propio alineamiento personal.
La maternidad y paternidad son difíciles. Aquí encontrarás un lugar seguro para desahogarte, decir lo que realmente sientes (incluso lo que no te atreves a decirle a nadie) sin ser juzgado.
Un mal comportamiento suele ser un síntoma. Aprenderemos a leer qué necesidad o emoción está escondiendo tu hijo detrás de esa rabieta, rebeldía o portazo.
Aprenderás a poner límites firmes sin tener que recurrir al autoritarismo, los gritos o el castigo. Recuperarás tu rol de guía amoroso y seguro.
Aprenderás a regular tus propias emociones frente al estrés, para no reaccionar en automático y poder responder de forma consciente.
Sabrás cómo establecer rutinas y normas que se respeten, fomentando la cooperación de tus hijos en lugar de la lucha de poder constante.
Restaurarás el vínculo con tu hijo, creando canales de comunicación donde ambos se sientan escuchados, validados y comprendidos.
No. El Coaching Parental está diseñado exclusivamente para los padres y madres (puedes venir sola/o o en pareja). Es el espacio para trabajar en sus herramientas como adultos.
No. El coaching no busca diagnosticar ni tratar trastornos clínicos de los padres. Está enfocado específicamente en la relación con tus hijos, la comunicación familiar, la gestión de límites y emociones en el día a día.
Totalmente. Acompaño a padres de niños desde la primera infancia hasta la adolescencia. La adolescencia tiene desafíos muy particulares donde re-aprender a comunicarse es vital.
¡Sí! Aunque tengo mi consultorio físico en Arequipa (Perú), el Coaching Parental es un servicio que ofrezco también de manera online para familias hispanohablantes en cualquier parte del mundo.
Da el primer paso para dejar de sobrevivir a la crianza y empezar a disfrutarla.
Escríbeme por WhatsApp